El florido fetiche de Larsson

Hay que decir, antes que nada, que Stieg Larsson es uno de los tantos escritores que no vieron fama hasta después de muertos.
En tal supuesto está su libro Los hombres que no amaban a las mujeres, que forma parte de una trilogía literaria denominada Millennium por él mismo.
Larsson fue un periodista y corresponsal de guerra que tuvo un hobbie secreto que seguramente fue también su meta: escribir la trilogía Millenium que se integra de tres grandes novelas: Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en el palacio de las corrientes de aire.
Largos títulos, es cierto, pero también grandes novelas. Los hombres que no amaban a las mujeres tiene un argumento rico y sobrecogedor: la desaparición de una joven y su turbadora e inquietante búsqueda. Así es como Larsson hace que surja la primera pregunta entre sus lectores: ¿Qué le sucedió a Harriet Vanger, de tan sólo 16 años?
La chica desapareció 36 años atrás durante las fiestas de carnaval en una pequeña ínsula de Suecia, habitáculo casi privado de la influyente familia Vanger. No obstante el despliegue policial para encontrarla, nadie halla un solo rastro de ella. ¿Qué fue lo que sucedió? ¿Acaso decidió escapar? ¿Fue secuestrada? ¿Fue asesinada? Nadie lo sabe.
Los años pasan y el caso es cerrado, y todos los detalles de su desaparición son olvidados. Pero hay alguien que nunca olvida, alguien que recuerda con cariño a Harriet: Su tío Henrik Vanger, un viejo empresario retirado que vive sus últimos años alimentando una obsesión: resolver el misterio antes de irse a la tumba.
El viejo se ha encargado de conservar con escrupulosidad y empeño un florido fetiche nada típico: Las 43 flores secas y enmarcadas que ahora cuelgan de las paredes de su estudio. Las 7 primeras flores le fueron dadas directamente por su sobrina; las otras 36 han ido llegando puntualmente a sus manos justo el día de su cumpleaños de un modo misterioso y anónimo desde que Harriet desapareció.
La trama se robustece y cobra vida cuando Henrik contrata a Mikael Blomkvist, un periodista acusado de difamación y calumnias por causa de las publicaciones que edita en su revista Millennium, famosa por sacar a la luz los sobornos y mentiras de políticos y financieros poderosos.
Y entonces entra en acción una investigadora privada singular, Lisbeth Salander. Salander es una chica del mundo pero con otros paradigmas: es socialmente inadaptada, es incontrolable, es caprichosa, es extravagante, es megalómana y está tatuada y llena de piercings; pero posee extrañas e insólitas cualidades como su gran capacidad para las computadoras, su sagacidad y su memoria fotográfica.
Y este es, digamos, el andamiaje por donde discurre la novela, una historia de poder familiar, de crímenes y castigos, de perversiones sexuales, de engaños de dinero, de despiadadas guerras sin cuartel. Dentro de toda esta miseria, empero, surge una historia de amor que acredita una vez más que el trigo siempre tiene que crecer en medio de la cizaña.
Bastante recomendable el primer libro de Millennium.Y si te apetece leerlo, basta con que hagas clic en este link para descargarlo.
http://www.4shared.com/file/74921793/78736c4/45969.html?cau2=403tNull
Ahí se ven.


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