lunes 8 de febrero de 2010

La última de Bolaño


Parece increíble saber que
Roberto Bolaño, el laureado escritor chileno escribiera una novela, la mecanografiara, la mandara encuadernar y luego, sin decir agua va, la metiese en un cajón para que durmiera el sueño de los justos. De esto, presuntamente, nadie se enteró hasta después de su muerte.

Y pues bueno, eso en este momento es lo que menos importa. Lo importante es que El Tercer Reich, que es el título de esta obra concebida por Bolaño durante los 80, y que concluyó en 1989, salió a la luz en la Feria de Francfort 2008, donde Andrew Wulie, su agente literario la dio a conocer.

Y esta noticia es magnífica: Que la editorial Anagrama, su editora de por vida, ya prepara su lanzamiento. El Tercer Reich salió a la venta el pasado 4 de febrero y por supuesto se le augura un éxito preeminente, como todo lo que escribió este autor, más aún tratándose de una obra póstuma como la última que escribió: 2666.

De hecho El Tercer Reich, más que una novela, es un diario transcrito por su protagonista, Udo Berger, un joven alemán con la suficiente fortuna para reírse de la vida y los acontecimientos brutales de su tiempo. Por ello tanto el nazismo como los juegos de azar mezclados con el sexo son su premisa primordial sin remordimientos de conciencia.

A sus 25, Udo Berger, el alemán con estrella puede ocuparse, en el mejor momento de su vida, de sus grandes pasiones: Es un campeón en los juegos, un talentoso escritor de artículos especializados reconocido y popular, un próspero negociante y, en particular, juega también a la guerra.

Berger, como es natural, vive una vida muy distinta a la que vivió en su adolescencia: ahora puede olvidarse del pesado aburrimiento de esos años teniendo a su alcance todos los placeres que pueden desear los jóvenes de su edad: fama, fortuna, amistades influyentes, amigos de pensamiento profundo entre los que destaca Conrad, su íntimo compañero de juegos, y una hermosa mujer, Ingebord, a la que ama... y todo lo demás…

Después de Los Detectives Salvajes, galardonada con varios premios, y otras muchas obras, es seguro que Bolaño no dejará insensible a nadie con esta promesa “ochentera” que apunta al blanco de un éxito de librería, uno más de este gran autor que, por mérito propio, fue uno de los mejores exponentes literarios latinoamericanos.

Albricias por la inédita novela… ¡y a leerla!

viernes 5 de febrero de 2010

¿Tiene que ver la fama?

Tal vez sí tenga que ver y mucho. Picasso, por ejemplo, pintó un cuadro hace casi 50 años, Tete de femme. Tete de femme es en realidad un retrato de su musa favorita, su propia esposa llamada Jacqueline, que para unos no se ve tan bien en el cuadro (los que no son cubistas, claro) y para otros, es la imagen de la fidelidad personificada por medio de pinceles mágicos.

¿Tiene que ver la fama? La fama, y también el prestigio… y por supuesto la calidad ganada, si atendemos su actual precio. Y es que esta pintura se vendió en nada menos que 12.9 millones de dólares. ¿Te late?

La composición de tonos azules de su mujer con la melena suelta fascinó a alguien con la suficiente pasta, a saber coleccionista… y pues soltó el chequecito.

¿Tiene que ver la fama? Ya se ve que sí.

Me pregunto cuánto llegarán a valer todas estas pinturas tan caras en el siglo 22, para no ir más lejos. ¿O será que para entonces ya no valdrán nada?

¿Quién puede decirlo?

jueves 4 de febrero de 2010

Lo raro del mundo



Es que de verdad, si no fuera por la diferencia de color, uno pensaría que es real.

¿Parece real o no lo parece?

El otro día vi uno semejante. Era una imagen, ¿como decirlo?, ¿brutal?. Sí, creo que le queda el término.

Y nada del otro mundo, pero la pintura era así... Una chica, cualquier chica, aparcada en no recuerdo qué punto de una calle de Dinamarca, (cualquier calle), de pie junto a su bicicleta observando con pasmo, tan atónita como los demás, el enorme abismo que se había abierto al pie de la calle...

Y se asomaba, tocaba el borde con la puntita del pie, volteaba, interrogaba con la mirada... ¡Todos estaban igual de asombrados!

Atónita digo porque por muy poco se la traga, o se los traga, la tierra, jeje!

Un espejismo insólito xD... pero tan bien hecho que cualquiera, igual que la chica danesa y los otros, lo hubiera dado por real. ¡Hasta la bibicleta estuvo a punto de desaparecerrrr!

En fin… algo quizá no tan nuevo pero sí revolucionario.

Yep!

viernes 29 de enero de 2010

El hombre que calculaba


Los locos abren caminos que más tarde recorren los sabios.

C. Dossi


En el momento de leer El Hombre que Calculaba se advierte que el libro fue escrito presuntamente en Bagdag en 1321. O sea que el libraco, en esta premisa, estaría por cumplir siete siglos. Pero no.

En realidad se trata de una obra mucho más reciente, escrita por Julio César de Mello e Souza bajo el seudónimo de Malba Tahan, en 1938. Pero bueno, puesto que el libro es magnífico, centrémonos en el contenido de este relato de 35 capítulos que vale la pena leer.

Beremis Samir es un persa poco común con un talento formidable para el cálculo. El joven hace cálculos en todo lo que ve: cuenta las estrellas, cuenta las parvadas de pájaros, cuenta las hojas de los árboles, las manadas de animales... cuenta todo lo que le rodea con pasmosa exactitud.

Samir viaja por las tierras de un antiquísimo Irak habitado por califas, jeques y visires, asombrando a todo el mundo con su gran capacidad y precisión para resolver problemas que parecen complejos a los ojos de la gente. Pero es además un hombre íntegro, conocedor de las pasiones humanas, y sobre todo, amante de la justicia.

Mas si hay un signo que destaca en su interminable aventura es que siempre se encontrará con problemas por resolver entre personas agraviadas, entre mercaderes quejosos, y esto será ocasión para que muestre su faceta de pacificador mediante la solución de diversos problemas. Y en todas las circunstancias Samir demostrará que la equidad es la más poderosa arma para enderezar entuertos y diferencias entre los hombres, haciendo uso de inesperados pero eficaces arreglos -si se puede decir así- matemáticos-humanos.

A través de diálogos breves pero muy bien escritos, el protagonista nos hará reflexionar sobre algo que hace tanta falta en estos tiempos de crisis mundial: que por encima de cualquier problema, y por difícil que parezca, se debe de encontrar primero una razón ética y de justicia para hacer desaparecer no sólo el problema, sino también la no coincidencia entre los hombres. Después, en medio de la reflexión, se hallará que en la mayoría de los casos, el problema no era tan grave como parecía.

El Hombre que Calculaba, en suma, demuestra que Beremis Samir es tan solo un hombre como cualquier otro: con cualidades, capacidades y cierto grado de sabiduría. Pero ante todo, nos enseña que un hombre de paz, cualquier hombre viviente, no tiene que buscar el poder ni la riqueza, sino la tranquilidad de vivir su propia vida sirviendo a los demás.

El Hombre que Calculaba, pues, tiene un mensaje profundo: que en la búsqueda de un equilibrio sincero, real y justo con todo lo que nos rodea, con números o sin ellos, podremos hallar la paz que necesitamos.

Y bueno, si quieres leerlo, aquí te dejo el link:

http://ebook2.wordpress.com/2009/05/12/el-hombre-que-calculaba-malba-tahan/

¡Buen día para todos!



jueves 28 de enero de 2010

Cosecha de Huesos

Hoy que está de luto todo Haití, más que hablar de la obvia solidaridad que sentimos por el terrible desastre que padecen, quiero escribir acerca de una notable escritora de aquella isla del Caribe.

Se trata de Edwidge Danticat y su novela Cosecha de Huesos.

Aunque parezca increíble, Edwige Danticat tan sólo vivió en Haití doce años. Esto desde luego no es óbice para tenerla por haitiana, aunque haya emigrado siendo adolescente a los EEUU para establecerse en Nueva York con sus padres, a quienes siguió en 1981 después de permanecer en la isla con unos parientes.

Pero vamos al libro. Cosecha de huesos es una obra donde Danticat evoca como fondo un trágico hecho del pasado, concretamente el ocurrido en el año 1937 en República Dominicana, cuando el tirano-dictador Rafael Leónidas Trujillo gobernaba la isla.

Muchos de los haitianos de esa época, no teniendo futuro en su patria bajo el gobierno de Stenio Vincent, se aventuraron a cruzar la frontera hacia República Dominicana en busca de una opción de vida. Es entones cuando Trujillo, así sin más, promulga el dictado de matar a todo haitiano que habitara en el país.

La prueba ácida para ejecutar a un haitiano era el obligatorio pronunciamiento de una sola palabra: “Perejil”. Pero ningún haitiano podía decir esta palabra correctamente (ellos decían peujil) . Y esta era su sentencia de muerte. Quien no pasaba la prueba audible moría en el acto. De esta manera fueron ejecutados más de diez mil haitianos en aquel entonces.

La narradora de la historia –no precisamente su alter ego- es una joven haitiana de nombre Amabelle Désir. Amabelle no es ni intelectual, ni política, ni nada, sino tan solo una huérfana adoptada desde niña, al morir sus padres ahogados en un río, por un coronel dominicano y su esposa. Amabelle viene a ser, pues, la sirvienta de los dueños de una casa ajena en donde se vive la buena vida.

Debido a su edad, Amabelle se convierte en la compañerita de juegos de Valencia, la hija de los dueños, quien con el tiempo se casa con Pico Duarte, un prominente oficial del ejército de Trujillo. La historia cobra intensidad cuando Amabelle, siendo ya adolescente, tiene que asistir a su ama Valencia como partera en un alumbramiento inesperado de gemelos (una niña y un niño).

Amabelle ama a Valencia y se siente feliz de que ésta llegue a la maternidad. Pero con el doble nacimiento parece desanudarse una suerte de maldición que desata a la postre muchos vínculos de muerte. Pico Duarte arde en deseos de conocer a su hijo, a quien ha decidido poner el nombre de Rafael, en honor del dictador Trujillo. Pero en su atropellada carrera hacia su casa, arrolla con su coche a Joel, un trabajador haitiano, matándolo en el acto.

Como si fuese obra de alguna maldición vudú -¿quién puede decirlo?-, morirá también el pequeño hijo recién nacido de Pico Duarte y Valencia, con tan solo unas horas de diferencia. Poco después, en mortales y concatenados sucesos, se producirá la horrible y sangrienta matanza de haitianos, acto que se convertirá de hecho en el nudo de la novela, pues para Amabelle, su amado Sebastién se cuenta entre las víctimas.

Como consecuencia, la apacible vida de Amabelle en la casona de pronto se ve rota, y su mundo, como si fuera de cristal, se resquebraja en mil pedazos. La obcecada búsqueda de Sebastién, como un paradigma infernal, será ahora el signo de su destino.

En su inesperada como frenétia búsqueda, Amabelle se enfrentará con la muerte muchas veces, pues los asesinatos a mansalva, la tortura y todo lo espeluznante que el lector no puede siquiera imaginar es lo que en realidad se esconde bajo el manto de un falso nacionalismo racista.

Y aquí Danticat no hace uso de descripciones gastadas ni tampoco echa mano de datos oficialistas. Todo lo contrario. Su texto es rico, y si se puede decir, hasta la violencia más horrible encuentra en su prosa poética un eco de magia y fantasía.

Cosecha de huesos es un libro extraordinario y fresco, muy recomendable para los que buscan leer algo diferente. Y por supuesto, es prueba también del por qué Edwidge Danticat es considerada hoy una de las mejores escritoras jóvenes del país de las barras y las estrellas... y también de Haití.


P.D.: Mi más sentidas condolencias para todos los haitianos.